Soy el personaje de una novela que saldrá a la venta en septiembre. Hasta entonces viviré un rato aquí.

sábado, 9 de febrero de 2008

Mi prehistoria

Mucho antes de hacer algo digno de ser leído por un editor, cuando aún no contaba con un nombre que me sirviera de presentación, me dediqué a calentar motores con las palabras, a entrenarme en circuitos cerrados de papel o, como suele decirse, a dar mis primeros balbuceos. Un día me sorprendí: había llenado ochocientas páginas. Pero me pareció que eso no podía ser. ¿Adónde iba con tanta palabra vacía? ¿Por qué no pensaba un poco en la relación calidad/cantidad? Eliminé para siempre el documento titulado Los llenadores de páginas, y comencé la etapa más reconfortante de todo aspirante a escritor: leer, leer y leer, hasta con los ojos cerrados.
Más adelante, extinguidos los dinosaurios, la vida volvió a mis letras y tuve ánimos de verter algunas palabras a las que comencé a dar forma. En este blog (aprovechando que se puede manipular la fecha de publicación de las entradas) iré colgando escritos prehistóricos.

1 comentario:

Leo dijo...

Bonito juego el de manejar tus tiempos.